
Ideas clave
- Una urbanización paralizada no se reactiva solo con retomar la edificación: la red de abastecimiento tiene que estar terminada, conectada a la red de la entidad gestora y con las acometidas de cada parcela ejecutadas antes de que haya suministro.
- En Torrejón de la Calzada eso supuso 145 metros de fundición dúctil DN 200, 30 metros de DN 150 para conectar con la red existente, 7 válvulas de corte y 80 acometidas domiciliarias.
- La maniobra delicada es la conexión con la red en servicio, porque obliga a cortar el suministro. Se programa con la entidad gestora; en esta obra, los cortes fueron diurnos.
- No toda la conducción va en zanja: 32 de los 145 metros de DN 200 se instalaron mediante hinca, sin abrir la superficie.
En Torrejón de la Calzada hay una urbanización que se quedó parada durante años con la red de abastecimiento a medias. Ahora las parcelas vuelven a edificarse, y ninguna vivienda puede ocuparse sin agua. Nuestro trabajo ha sido terminar los tramos pendientes, conectar la urbanización a la red del Canal de Isabel II y ejecutar las acometidas de las nuevas viviendas.
Por qué la red bloquea la urbanización entera
Ejecutar una red no es lo mismo que tenerla en servicio. Mientras no está conectada y recibida por la entidad gestora, la instalación no entra en su sistema de explotación: no la mantiene, no responde de ella y no autoriza acometidas.
Sin acometida no hay suministro, y sin suministro las viviendas no se pueden ocupar. Por eso, en una urbanización que se reactiva, la red no es una partida más: es la que condiciona el calendario de todas las parcelas.
Lo que hemos ejecutado
| Partida | Diámetro | Medición |
|---|---|---|
| Conducción de fundición dúctil | DN 200 | 145 m (32 m en hinca) |
| Conexiones a la red existente | DN 150 | 30 m |
| Válvulas de corte | DN 200 | 4 uds. |
| Válvulas de corte | DN 150 | 3 uds. |
| Acometidas domiciliarias de abastecimiento | — | 80 uds. |
Asociadas a las conducciones se instalaron también las ventosas y los desagües que exigen el proyecto y la normativa del Canal de Isabel II.
Terminar lo que quedó a medias
Una red que se quedó sin acabar no se retoma donde se dejó sin más. Lo ejecutado se tiene que revisar, y lo nuevo tiene que casar con ello:
- La valvulería. Una válvula que lleva años sin maniobrarse puede no cerrar, y una válvula que no cierra invalida la sectorización: la capacidad de aislar un tramo sin dejar sin agua a toda la urbanización.
- Las arquetas. Se colmatan de tierra, y las tapas que quedaron a la cota de un firme provisional pueden no coincidir con la del pavimento definitivo.
- La normativa. La entidad gestora recibe la red contra sus especificaciones vigentes en el momento de recibirla, no contra las que regían cuando se empezó la obra. Lo explicamos en las normas del Canal de Isabel II para redes de abastecimiento.
Conectar con la red en servicio
Los 30 metros de DN 150 son los que unen la urbanización con la red existente. Es el punto en el que la obra deja de ser una instalación aislada y pasa a tocar una red que ya abastece a otros usuarios, así que cada conexión exige cortar el suministro en ese tramo.
Esos cortes se programan con la entidad gestora. En esta obra fueron cortes diurnos programados, lo que obliga a llegar a cada conexión con las piezas preparadas y el tramo nuevo listo, para que el corte dure lo imprescindible.
Las siete válvulas de corte —cuatro en DN 200 y tres en DN 150— son las que permiten, después, aislar partes de la red para una reparación o una nueva conexión sin afectar al resto.
32 metros sin zanja
De los 145 metros de fundición dúctil DN 200, 32 se instalaron mediante hinca: la tubería avanza bajo el terreno empujada desde un pozo de ataque, sin abrir la superficie a lo largo del tramo. Cuándo compensa cada técnica sin zanja lo contamos en obra sin zanja: perforación dirigida, hinca y microtunelación.
80 acometidas, parcela a parcela
La última pieza son las 80 acometidas de abastecimiento para las viviendas que se están construyendo. No se ejecutan todas de una vez ni con un único patrón: cada una sigue el proyecto de edificación de su parcela, que es el que fija dónde entra el suministro y qué necesita.
En la práctica eso significa acompasar la red al ritmo de las promociones, en lugar de terminar la urbanización y desentenderse. Si quieres ver cómo se tramita una conexión, lo explicamos en cómo se solicita una acometida de agua.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué pasa si la red de una urbanización no está conectada ni recibida?
- Que la entidad gestora no la explota ni la mantiene, y sobre todo no autoriza acometidas. Sin acometida no hay suministro, y sin suministro las viviendas no pueden ocuparse. La red puede estar físicamente enterrada y aun así bloquear todas las parcelas de la urbanización.
- ¿Qué hace falta para reactivar la red de agua de una urbanización paralizada?
- Terminar los tramos que quedaron pendientes, revisar lo ya ejecutado —sobre todo la valvulería y las arquetas— contra las especificaciones vigentes de la entidad gestora, conectar la red a la red existente y ejecutar las acometidas de cada parcela según su proyecto de edificación. En Torrejón de la Calzada eso supuso 145 metros de fundición dúctil DN 200, 30 metros de DN 150 de conexión, 7 válvulas de corte y 80 acometidas.
- ¿Se corta el agua a los vecinos al conectar una red nueva a la existente?
- Sí, en el tramo afectado y durante la conexión. El corte se programa con la entidad gestora para que dure lo imprescindible, y se llega a la maniobra con las piezas preparadas y el tramo nuevo listo. En la urbanización de Torrejón de la Calzada las conexiones se hicieron con cortes diurnos programados.
- ¿Qué pruebas exige el Canal de Isabel II antes de recibir una red de abastecimiento?
- Prueba de presión y estanqueidad de las conducciones, y limpieza y desinfección de la red antes de su puesta en servicio, además de la verificación del funcionamiento de la valvulería y de que los materiales y elementos instalados cumplen sus especificaciones técnicas vigentes. Conviene comprobar la revisión en vigor en el momento de la recepción, no la que estaba vigente cuando se empezó la obra.


